miércoles, mayo 19
como te estaba diciendo
Ha visto? Pero qué barbaridad...
Es terrible. Sí señor.
Linyeras y con inconformistas existenciales (¡de los que ya no hay, no señor!) afirman con la certeza de un puño cerrado que cada vez es más y más dificil encontrar al amor de la vida.
Claro, a priori tiene sentido. Antes simplemente un día (como a los 11 años), tus padres decidían que eras un hombrecito y cualquier tajo hábil que se te cruzara, entonces valía para sentar cabeza y seguir infestando el planeta de tu descendencia. Eso en un buen caso. Si eras mujer quizás pegabas un chanchito burgués adinerado para coser, bordar y salir a jugar.
¡O mejor! En el lugar y el momento correctos quizás eras parte de una sinuosa negociación y te casaban con el cuarto hijo una familia pedigree Illuminati. O del clan del loto, por un par de mulas y tres muñecas de porcelana. Eso sí que es tener suerte.
Pero claro.. las cosas han cambiado, che! Sí que han cambiado...
Hoy, -por ahí andan- errantes como glóbulos van miles de hombres y mujeres del nuevo siglo.
¡Mirenlos! Llenos de pirsin y tatús, tomando grog como quien no quiere la cosa, faltándole el respeto a los ancianos, con polleras cortas y torsos afeitados, demostrando una vez más que la delgada línea roja no es tan delgada, ni tan lineal... solo roja.
¡Mirenlos! Demostrándonos día a día con su estridente celular y sus poses de acción que siempre hay uno más loco. Que siempre hay uno más pillo. Qué siempre hay uno más: al lado, al frente, arriba.
¡Mirenlos! ¿No les da vergüenza? ¿No les basta con saber que rompieron con décadas de sabiduria conservadora?
Mirenlos... a ellos no les da miedo salir mal en la foto.
Bienvenida, y ponete cómoda!...
¿Cómo te llamabas?